Hoy tenemos una invitada archiconocida en este  blog. Su nombre es Olaya y es la creadora de Enjoy Español, la primera escuela de español online para niños y adolescentes. Enseñar es su pasión y también su profesión desde hace más de siete años. Su experiencia como profesora en Londres y su amor por los idiomas y las culturas la llevaron a crear Enjoy Español, una escuela de español online que quiere vincular el aprendizaje con la motivación, la emoción y la diversión. Cree que la creatividad tiene el poder de cambiar el mundo y por eso, es tan importante dentro de Enjoy Español. Su objetivo es conseguir la conexión emocional con el idioma.

Pero además de tooooooooodo esto, Olaya es paisana mía, asturiana como yo. Y la vida y las circunstancias nos han convertido en amigas que comparten alegrías pero también momentos de bajón. Y de eso va este artículo. De las miserias de los profes online. Pero que no cunda el pánico.

Aquí se habla de problemas y soluciones asíque…¡te dejo con Olaya!

 

Cuando Ana me invitó a escribir en su blog sobre este tema no lo dudé ni un minuto. Precisamente habíamos estado hablando de esto durante la semana; comprobar y compartir que no las “sufríamos” en silencio fue de gran ayuda. 

Por esa razón estoy aquí, para compartir las que a mi parecer son las GRANDES miserias del profesor online. Podría quedarme simplemente aquí, desahogar mi 💩 y dejaros con una sensación horrible que os hiciera pensar: me parece a mí que esto de ser profesor online no tiene nada de chollo…pero en la conversación quitapenas con Ana, sin darnos cuenta, lo primero que hicimos fue empezar a pensar soluciones para esas miserias: Si nos sentimos así, ¿qué podemos hacer para sentirnos mejor? La clave, como todo en la vida, está en buscar soluciones a los problemas, en actuar, no en quedarse lamentándose una y otra vez.

No os engaño si os digo que ser profesor online y trabajar desde casa es jodido. No me voy a andar con medias tintas en este post porque mi objetivo es mostrar la REALIDAD de lo que yo siento en mi día a día. Quizá porque estamos en plena vuelta al cole y a la rutina, pero me pongo a pensar y me vienen a la cabeza unas cuantas 💩💩 Compartiré con vosotros las que más me han atormentado o me atormentan:

💩 1. Ah…Pero…¿lo tuyo es un trabajo? 🤨

No es algo que sufra (en gran cantidad) ahora que llevo ya tres años trabajando como profe online, pero he aguantado durante tanto tiempo el: ¿pero puedes vivir de las clases online?…Cuando lo pienso….grrrr. 

Mirándolo con perspectiva, es totalmente comprensible que las personas que ven desde fuera nuestro TRABAJO puedan pensar que, el estar sentados delante del ordenador signifique estar mirando las RRSS o perdiendo el tiempo en YouTube. Para mí, al principio era complicado dejar claro que tengo un horario de trabajo, que tengo objetivos marcados para el día y que no, no estoy disponible a las 10:30 para cuando venga el fontanero porque, oh señor, estoy en mi oficina. 

🚽¿Cómo acabamos con esta miseria? 

Sentándonos a hablar con nuestra familia, amigos o compañeros de piso y enseñándoles cómo es nuestro día a día. Es importante que conozcan y entiendan nuestro trabajo para que puedan empatizar con nuestro sentimiento al final del día: trabajar desde casa es muy duro, compartir espacio de trabajo y vida es muy complicado. Por eso, os recomiendo sentaros con una cervecita con aquellas personas a las que queréis y les enseñéis cuales son vuestras tareas, qué hacéis cuando os pasáis tantas horas delante del ordenador, le mostréis la agenda con todas vuestras tareas…Seguro que así, os comprenden un poco mejor (y os invitan a otra cerveza para que ahoguéis vuestras penas 😂).

💩 2. La soledad

 

Aquí llega la 💩 de las 💩 💩. La MISERIA en mayúsculas. Algo que, honestamente me afecta muchísimo y que hace mi día a día bastante más complicado. 

Trabajar desde casa es solitario: nosotros nos lo guisamos, nosotros nos lo comemos. El no poder compartir con nadie (de forma directa y espontánea) nuestras ideas, miedos, problemas…hace que acostumbremos a encerrarnos en nosotros mismos y que nos sintamos muy solos, muy poco comprendidos. Esto nos lleva, inconscientemente, a encerrarnos más, a pasar más tiempo delante de Netflix y menos compartiendo con otras personas. Personalmente, yo hay muchos días que me siento solísima. Peleando conmigo misma sobre una idea, echando de menos un café con un compañero de trabajo. Riéndome de un chiste malo. Nuestros horarios no suelen ser muy compatibles con el resto de nuestros amigos o parejas: ellos tienen un “trabajo normal” con un “horario normal” y eso hace muy difícil el poder compartir más momentos. 

Sin embargo, si me pongo a reflexionar, me doy cuenta de que esta sensación de soledad es algo generalizado, pues muchas personas que trabajan en sitios físicos me cuentan que se sienten igual.

🚽¿Cómo acabamos con esta miseria? 

Esta es una miseria difícil de limpiar, nuestra sociedad está cada vez más individualizada y hay generaciones que, si no cumplen con los estándares de casarse, comprarse una casa y tener hijos, pues encajan más difícilmente en algunos contextos. 

Durante estos tres años he sobrevivido a esta soledad utilizando diferentes estrategias: 

  • Pertenecer a grupos de networking: el hecho de pertenecer a un grupo nos ayuda a sentirnos acompañados en el viaje, nos ayuda a ver que nuestras miserias no son únicas y que, al final, los pequeños momentos compartidos son mucho más valiosos de lo que pensamos. Os recomiendo que si estáis empezando en esto del mundo online, os mováis, colaboréis con otros profes, propongáis quedadas virtuales, etc. porque esto os pondrá en contacto con otros profesionales y os ayudará a sentiros mejor. (Por ejemplo, la quedada de #weareonlineteachers fue genial para ponernos en contacto con otros profes online)
  • Acudir a meet up o formaciones presenciales: esta es una de las claves para luchar contra la soledad. Personalmente, aunque me encanta el mundo online, necesito el contacto físico, la risa en una cafetería. Por esa razón, formo parte de una asociación de jóvenes empresarios de mi región que organiza quedadas y formaciones de vez en cuando y que me permite conocer a otros emprendedores, establecer sinergias y divertirme en un contexto emprendedor pero diferente a mi día a día. Mi recomendación es que echéis un vistazo a todas las organizaciones emprendedoras de vuestra zona, pues estoy segura de que podréis encontrar algo que encaje con vosotros. Asimismo, registrarse en una página como Meet Up, puede estar muy bien para conocer a otras personas y practicar otras aficiones. Igualmente, acudir a cursos de formación presenciales te pondrá en contacto con personas con las que puedes tener más cosas en común.
  • Alimenta tus aficiones: no sé si te ha pasado, pero en mi caso, la universidad me hizo dejar muchas de las aficiones que tenía. La falta de tiempo, el tener otras prioridades…acabaron por empujarme a dejar de hacer cosas que me gustaban. Por eso, es importante que, ahora que trabajamos desde casa, cultivemos nuestras aficiones de nuevo: vuelve a tocar ese instrumento, canta, haz pulseras de cuero, sal a caminar por la montaña todos los fines de semana…¡pero hazlo! Esto te permitirá volver a reconectar contigo mismo y te hará sentirte mucho mejor al ver que compartes tiempo con más personas. 
  • Haz un voluntariado: yo esto lo hice durante mis dos primeros años de emprendimiento. Iba a una ONG local en la que daba clases de español a niños inmigrantes o refugiados. Fue una experiencia que me encantó y que me puso en contacto con otras personas muy similares a mí. Puedes dedicar un día a simplemente ayudar a otras personas y a reconectar con la realidad, a poner los pies en la tierra porque, muchas veces nos quejamos pero no sabemos lo afortunados que somos.

 💩 3. La incertidumbre e inseguridad económica. 

 

Cuando empezamos este es uno de nuestros mayores miedos: ¿podré vivir de esto? Sinceramente, España no lo pone nada fácil: las tarifas de autónomos son abusivas y no se corresponden a nuestra realidad. Al final, hay un momento en el que te das cuenta que lo único que haces es pagar y pagar. Además, no sabemos si invertir tantas horas y tanto esfuerzo funcionará a largo plazo. 

Te voy a confesar una cosa: el pasado julio, cuando me llegó mi declaración trimestral y vi lo que me tocaba pagar (junto con el gasto fijo mensual de la tarifa de autónomos) durante un día pensé: cierro el chiringuito. No merece la pena. 

Es cierto que es complicado, y que, cuando estás empezando, como es nuestro caso, hay momentos en los que nuestra cabeza nos dice: “¿Por qué no tendré un trabajo normal? Voy a actualizar el curriculum” No te sientas mal por pensar esto, todos los hacemos en un momento u otro. Nadie crea un proyecto o empresa nueva por amor al arte, lo hacemos para poder vivir de lo que nos gusta, sí, pero lo hacemos con el objetivo de tener una remuneración económica que nos permita vivir tranquilamente. 

🚽¿Cómo acabamos con esta miseria? 

Está en nuestra naturaleza tener miedo, es humano tenerlo y gracias a él estamos aquí. Pero debemos aprender a calmarlo, como emprendedores no podemos dejar que el miedo irracional salga a flote y que la ansiedad termine por ponernos enfermos. 

 Sé honesto contigo mismo: ¿qué trabajo te permitiría no tener incertidumbre en la actualidad? 

Yo te respondo: una plaza pública. AHORA te daría estabilidad, ¿sabemos lo que pasará en el futuro? En mucho sitios han despedido a funcionarios públicos…¿Es lo que quieres para tu vida? Si estás emprendiendo o te lo planteas…creo que no es tu trabajo ideal…El futuro es incierto y cuando más preparados estemos para los cambios, mejor. Si te sientes muy estresado por la cuestión financiera, te recomiendo tener un plan B (o C o D) 

  • Al principio, cuando estés desarrollando tu proyecto, compagínalo con otro trabajo, esto te hará sentirte más seguro y te ayudará a tener un colchón para cuando decidas vivir 100% de tu proyecto. 
  • Apúntate a una bolsa de trabajo en la que te puedas paralizar. Por ejemplo, en mi caso personal, estoy en tres bolsas de trabajo diferentes, por si algún día todo esto falla, poder tener algo a lo que acudir. Esto me tranquiliza mucho en mi día a día porque sé que si algún día necesito un cambio tendré algo de lo que tirar. 
  • Aprende idiomas y sigue formándote. Como te decía, el futuro es muy incierto, así que, cuando venga, mejor que te pille preparado 😉 

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💩4. La falta de tiempo. 

Parece un chiste, pero no lo es. Supuestamente todos emprendemos para tener más tiempo libre, tener más flexibilidad…pero lo cierto es que, sobre todo cuando empezamos y lo hacemos solos, dedicamos muchas más horas de las que deberíamos. A mí me pasa, si me ponga a sumar las horas que dedico a mi proyecto, me da un patatús…El caso es que nos han educado en la cultura del esfuerzo: “si te esfuerzas y trabajas mucho, lo conseguirás” A esta premisa no le falta razón, pero también es cierto que “no por mucho trabajar vas a tener éxito”. Muchas veces, además, no autocastigamos por no haber cumplido con alguna de las tareas que marcaba nuestra agenda y eso hace que la frustración sea mucho mayor. 

La falta del tiempo es “el cáncer” del día a día, aunque, sinceramente, yo creo que no es la falta de tiempo, es la mala gestión del mismo lo que acaba por traernos ansiedades y malos momentos. 

 

🚽¿Cómo acabamos con esta miseria? 

La clave está en tener una estrategia, un P*** plan con objetivos muy marcados que nos ayude a seguir de forma constante.  Este plan tiene que ser realista, teniendo en cuenta: nuestra capacidad económica, nuestra situación familiar, nuestro objetivo profesional y personal. Siéntate y desarrolla esto, hazte preguntas para descubrir cuál es el camino que más te conviene. En el autoconocimiento está el éxito. 

Una vez tengas un plan, podrás organizarte mejor, priorizar y ser más productivo. A la hora de emprender, tener un equipo suele ser básico para poder crecer acompañado. Reflexiona sobre tu día a día: ¿en qué “malgastas tu tiempo”? ¿Cuántas horas pasas delante de las RRSS sin hacer nada productivo? ¿Cuánto tiempo te dedicas a ti mismo y a los que te quieren? 

Para mí ha sido básico reflexionar sobre todo esto, el comprobar que mis días se terminaban y no había disfrutado de lo que me rodeaba. Hacer un cambio está en tu mano: establece una rutina estricta, que mida tus tiempos y que controle el tiempo que dedicas a cada tarea. Haz deporte para tener más energía, planifica en tu agenda tiempo para descansar y desconectar. Actúa para poder observar un cambio, pero no te quejes si no estás haciendo nada para cambiar. 

💩5. A penas puedo disfrutar de lo positivo de emprender online. 

 

Esta es una miseria propia, junto a la soledad, la que más sufro. Y es que, me encantan todos los beneficios de la enseñanza online, sobre todo la flexibilidad y la capacidad de trabajar desde cualquier lugar; pero vivo en pareja, y mi pareja no tiene un trabajo tan flexible como el mío…¿Qué significa esto? Que no puedo disfrutar de las grandes ventajas de ser emprendedora digital puesto que estoy “anclada” a un lugar fijo. Eso hace que tenga que estar lejos de mi familia y añade una piedra más a la mochila de emprendedora. A veces me pregunto, ¿merece la pena tener este trabajo y esforzarme tanto si a penas disfruto de sus beneficios? Si lo pongo en la balanza, seguro que la respuesta sería: Sí, Olaya, sí merece la pena. Pero cuando uno está emprendiendo y se enfrenta a la montaña rusa emocional puede haber días en los que no se vea esto tan claro. 

 

🚽¿Cómo acabamos con esta miseria? 

 Esta 💩 es difícil de limpiar, otra persona entra en escena. Seguramente esa persona no tiene tan fácil el cambiar de trabajo para ponerse a emprender y viajar por el mundo. En la mayoría de las ocasiones, las personas no podemos permitirnos el no trabajar y vivir de los ahorros. Por eso, como te decía antes, es importante tener un plan y marcarse fechas. Es importante hablar con la otra persona interesada y compartir como nos sentimos, hacerle saber cuál es nuestro objetivo de futuro. 

A mí me ayuda el saber que los dos remamos en la misma dirección, y que nuestro objetivo es poder derribar esa barrera. Nos hemos puesto un objetivo, nos hemos puesto plazo y tenemos un plan. Esto no quiere decir que todo vaya a salir a pedir de boca, pero ayuda a, cuando viene la desesperación o la impaciencia, calmarse, parar y saber que estamos trabajando en un cambio. Siempre digo que todos los cambios son los que permiten la evolución, son lo más positivo que nos puede pasar. Pero siempre con cabeza, con estrategia, con un plan. Si para ti es importante perseguir esa felicidad, comunícalo a la persona con la que compartes tu vida y llegar a un acuerdo en el que lo dos os acerquéis más a VUESTRA felicidad. 

💩6.Trabajo viajando y siento que no pertenezco a ningún lugar. 

Viajar trabajando, qué bien suena, ¿no? Pero como todo en la vida, alguna 💩 tenía que tener…

El otro día hablando con Ana lo comentábamos: el hecho de estar para aquí y para allá hace que al final no te sientas de ninguna parte y, al final, cuando por “x” razones tienes que estar más tiempo en un lugar, se hace muy difícil encontrar a gente con la que compartir tu tiempo, siempre echas algo de menos de otro lugar…A mi también me ha pasado, pues he vivido en diferentes lugares y, a veces me siento como en una pelea constante: quiero vivir viajando pero a la vez eso me puede hacer sentir que no pertenezco a ningún sitio. Los seres humanos tendemos además a acomodarnos y, como me comentaba Ana, es más fácil quedarse viendo Netflix que salir, esforzarse y conocer a alguien (yo creo que esto también tiene que ver con la edad, nuestras experiencias vitales nos marcan como personas y pueden hacer que nos quedemos con lo bueno conocido…).

🚽¿Cómo acabamos con esta miseria? 

Cambiando nuestra actitud, esforzándonos. Está en nuestra mano dejar de sentirnos así; quedándonos en casa delante de una pantalla no mejoramos nada. Sé que al principio es difícil, es muy cómodo estar en casa, estamos cansados, no nos apetece…Pero hay que hacer el esfuerzo: apúntate al gimnasio o a algún curso que te interese, acude a intercambios de idiomas o meet ups, búscate un trabajo de un día…¡SAL DE TU CASA! Introduce esa nueva rutina para conocer más el lugar en el que vives, toma lo bueno de ese sitio sabiendo que pronto podrás disfrutar de lo bueno de otro, empieza a hacerlo, aunque cueste, para acostumbrarte y, si al principio tienes que obligarte, OBLÍGATE. Esta es la única manera de que puedas cambiar tu situación. 

¿Has comprado todos los productos necesarios para limpiar tanta 💩💩💩? ¿Te sientes de la misma forma? ¿Añadirías alguna miseria? ¿Qué piensas después de leer todo esto?

Espero no haber sonado muy tremendista y que, al final, te hayas quedado con que los cambios y mejoras solo se producen si tenemos intención de conseguirlos. Con el paso de los años me he dado cuenta de que la actitud ha sido una parte muy importante en mi proyecto, podrán haber momentos mejores y peores, como en cualquier trabajo, lo bueno es que en este caso, MEJORAR ESTÁ EN NUESTRA MANO y no depende de absolutamente nadie. Ese es nuestro mayor tesoro: la libertad de poder elegir nuestro destino. Y si algo sale mal o te equivocas, no pasa nada. Paras, reinicias y vuelves a empezar. 

Un abrazo enorme, 

Muchas gracias a Olaya de EnjoyEspañol por esta confesión detallada de  💩💩💩 y sus correspondientes soluciones. 

Ya te sientes menos sol@ ¿verdad?

Si se te ocurren otras miserias, son bienvenidas en comentarios.

 

Hasta pronto.

 

Ana

LA ENSEÑANZA, EL EMPRENDIMIENTO Y EL NOMADISMO SON MUNDOS EN CONSTANTE MOVIMIENTO.

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